Identifica el material
Revisa las indicaciones del fabricante antes de limpiar. La gamuza, la piel lisa y los acabados sintéticos necesitan cuidados diferentes. Prueba cualquier producto en una zona discreta y espera a que seque.
Gamuza: empieza en seco
Deja secar el calzado a la sombra. Retira polvo con un cepillo suave apropiado, sin frotar agresivamente. Evita empapar la superficie o usar detergentes domésticos. Para manchas difíciles, consulta un servicio especializado.
Piel lisa: poca humedad
Retira suciedad superficial con un paño suave ligeramente humedecido. Utiliza solo limpiadores compatibles con el acabado. No uses cloro, acetona o calor directo. Un acondicionador inadecuado puede cambiar el color; verifica su compatibilidad.
Seca y guarda con cuidado
Seca a temperatura ambiente, lejos del sol directo y de secadoras. Rellena con papel limpio sin tinta para ayudar a conservar la forma. Guarda en un espacio ventilado y seco. No encierres el par húmedo en una caja.
Conserva los detalles
Limpia agujetas y accesorios según su material. No metas el calzado en lavadora salvo que el fabricante lo permita. Antes de tratar una pieza delicada o de colección, pide orientación para evitar daños irreversibles.